La historia del pañuelo de cueca del Presidente Kast
En la antesala de las celebraciones de Fiestas Patrias, el Presidente de la República, José Antonio Kast, recibió de manos del ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, y del ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, pañuelos de cueca confeccionados especialmente por internos del Centro de Educación y Trabajo (CET) del CDP de Puente Alto, destinados al Mandatario y a la Primera Dama, María Pía Adriasola, con las iniciales de cada uno de ellos bordadas.
Los pañuelos fueron elaborados en los talleres del recinto y entregados al Mandatario como un reconocimiento a la instauración del 18 de julio como Día Nacional de la Reinserción Social, y como una muestra concreta del trabajo y aprendizaje que desarrollan las personas privadas de libertad que participan en los programas laborales de Gendarmería de Chile.
Al recibirlos, el Presidente Kast agradeció el trabajo realizado y destacó el vínculo entre seguridad y reinserción: “Así como estamos velando por la seguridad, también estamos velando por la reinserción, esa oportunidad que tiene que tener toda persona de poder estar de nuevo al servicio de la comunidad”.
El Mandatario adelantó además que los pañuelos serán parte de las celebraciones de estas Fiestas Patrias, señalando que será “un orgullo poder usarlo en la primera cueca de la inauguración de las fondas”.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, destacó el simbolismo de la iniciativa: “Estos pañuelos representan dos cosas que queremos poner en valor: nuestras tradiciones y la reinserción. Detrás de cada pañuelo hay trabajo, aprendizaje y personas que están adquiriendo herramientas para construir una nueva oportunidad cuando recuperen su libertad. Porque cuando la reinserción funciona, también estamos aportando a la seguridad del país”.
Una tradición que abre nuevas oportunidades
La confección de los pañuelos forma parte del trabajo que desarrolla el CET de Puente Alto, donde actualmente 50 personas privadas de libertad participan en programas laborales, ocupando la totalidad de las plazas disponibles. Hasta agosto de 2026, 93 internos han pasado por el programa.
Braulio, de 30 años, uno de los internos que participó en la confección y entrega de los pañuelos, destacó el significado que tiene esta tradición para quienes forman parte del CET de Puente Alto: “Para nosotros es muy gratificante poder honrar al Presidente haciendo entrega de este pañuelo. Con las oportunidades que nos han dado en este lugar podemos capacitarnos; yo pude sacar mi cuarto medio acá y empezar a hacer un cambio en mi vida. A nombre de todos los compañeros del Centro de Educación y Trabajo de Puente Alto, es un honor poder hacerle este regalo y esperamos que pueda bailar un buen pie de cueca con este pañuelo”.
El centro desarrolla talleres de corte y confección, marroquinería, madera, lavandería y telares, entregando conocimientos y experiencia laboral que buscan favorecer la reinserción de las personas una vez cumplidas sus condenas.
Así, en vísperas de una celebración marcada por las tradiciones chilenas, el pañuelo que acompaña a nuestra danza nacional se transforma también en símbolo de una nueva oportunidad: trabajo, aprendizaje y reinserción al servicio de una sociedad más segura.
Los ministros Rabat y Arrau también recibieron pares de pañuelos de cueca con sus iniciales y de sus respectivas cónyuges.




















